30MDQFEST: “Ryuzo And The Seven Henchmen” de Takeshi Kitano (Reseña)

En otras ediciones del Festival había perdido la oportunidad de ver en pantalla grande alguna de las películas del enorme Kitano, así que apenas me topé con este nombre en la guía de programación, me aseguré la entrada. Ryuzo And The Seven Henchmen” (龍三と七人の子分たち) es la última película de Takeshi, una comedia gamberra que por lo que pude notar en la sala se mostró muy efectiva al momento de hacer reír a los espectadores.

Ryuzo, interpretado Tatsuya Fuji, es un yakuza al que ya le ha pasado la hora. No sucumbió en ningún enfrentamiento, ni el peso de la ley lo llevó a pasar el resto de su vida dentro de una celda, simplemente el tiempo le pasó factura y ahora es un anciano que vive junto a su hijo en uno de los suburbios de Tokio. Vale decir que como reza el dicho, el zorro ha perdido los pelos pero no las mañanas: Ryuzo sigue siendo un yakuza de ley. Todas las mañanas entrena su físico y no duda en mostrar por el vecindario los tatuajes que lo identifican como miembro de la temible mafia japonesa.

Ryuzo and the Seven Henchmen

Su nuera e hijo se avergüenzan de este comportamiento, pero el respeto hacia los ancianos que prima en Japón lleva por encima del umbral el límite de la tolerancia. Un buen día el anciano cae en la cuenta de que una nueva banda de crimen organizado se está apoderando de lo que solía ser su territorio y todo ello con estafas de poca monta, ajenas a cualquier código de honor. El punto de los códigos no es para nada trivial, pues como los samuráis tienen el Bushidō, los yakuza también rigen su conducta por un férreo sistema de normas internas; cualquier omisión a eso se convierte en una afrenta para toda la “familia”.

Con el objetivo de rememorar la gloria de los viejos tiempos y traer de nuevo el “orden” al vecindario, Ryuzo se propone reunir a sus antiguos secuaces y amigos. Es así que conoceremos a estos siete viejitos que dan sentido al título, todos ellos con características bien definidas y con un sentido del honor tan marcado como el del protagonista. No tardaran mucho en descubrir que no son los mismos que hace 50 años, pero los achaques de la edad no impedirán que logren su cometido.

Kitano, quien también interviene en la película con el papel de un detective, logra en “Ryuzo And The Seven Henchmen” una comedia ligera y efectiva con todos los ingredientes necesarios para hacer pasar un buen momento a quienes se encomienden a verla. Desopilante por momentos, hay espacio para una solapada reivindicación de los mayores, incluso con estos gamberros pasados de moda. El dialogo constante entre el pasado y el presente sirve como golpe de efecto y logra que las casi dos horas de la película se pasen volando. No sé si los más exigentes encontrarán un Kitano de pura cepa en este film, pero a esta altura del partido todo lo que venga con su sello siempre será bien recibido.

Por Hiroshi (@cinemastodonte)




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