Confesiones de una máscara – 仮面の告白

Todos, en menor o mayor medida, tenemos una máscara tras la que nos ocultamos. Algunos viven con ella, y otros solo la usan en ocasiones especiales. La excusa de un disfraz, o quizás el ocultamiento de alguna herida del pasado, pueden ser motivos que nos lleven a descansar nuestro rostro tras ese objeto. Pero ¿Y las máscaras que no se ven? Ellas son las más difíciles de diferenciar, ya que pasan inadvertidas frente al ojo humano y requieren un profundo conocimiento del otro para poder descubrirlas. Todavía no es momento de develar el nombre del autor del que nos ocupamos, pues su fama le precede. Prefiero entonces, que sin conocer de quien se trata, avancemos en el terreno de su primera novela y lo conozcamos a través del mapa de letras que desparramó a lo largo de su intensa vida.

Kamen no Kokhaku

Siempre es interesante conocer la primera obra de un escritor, ya que en ella, en cierta forma se adelanta todo lo que vendrá después. Es algo así como el boceto de una gran vida, un anticipo de lo que será y también de lo que fue. En Confesiones de una máscara (Kamen no kokuhaku), de la que todavia se discute su contenido autobiográfico, encontramos los primeros indicios de la vida de este joven, que comenzó a escribirla apenas con 23 años. Más allá de tratarse de un escritor joven, revela en cada párrafo una profundidad y madurez indubitable, sin dejar de lado lo sublime del conjunto de su obra.

Durante muchos años afirmé que podía recordar cosas que había visto en el instante de mi nacimiento. Cuando decía eso, los mayores, al principio, se reían ; pero luego se preguntaban si intentaba burlarme de ellos , y miraban con desagrado la pálida cara de aquel niño tan poco infantil.

Así comienza el libro, luego de una pequeña cita al escritor ruso Dostoievski. En estas primeras líneas ya podemos vislumbrar cual es el tono de la obra, y lo que el autor intentará contarnos en las próximas páginas. Habla de un ser incomprendido, incluso desde su más tierna infancia.

Recatar una pequeña perla del barro, y de a poco, con dedicación, tiempo y delicadeza, limpiarla y descubrir en ella la infinita belleza. El pasado se muestra como una lección valiosa a partir de la cual se construye todo un destino. El autor se asume como único artífice de su porvenir, incluso en aquella primera etapa en la que somos niños y las decisiones que tomamos, no con conscientes sino simples respuestas frente a estímulos externos; instinto y caprichos puestos a disposición de la vida.

Ocupa parte de este trascender a través de los párrafos, la iniciación sexual del protagonista y el discurrir de la misma a través de los años. La ambigüedad, presente desde el inicio de la obra, es la clave fundamental para entender el posterior devenir. Sombras se hacen cargo de los detalles, pero a partir de minúsculas piezas podemos reconstruir ese pequeño mundo interno que constituye la intimidad de quien escribe.

YK - YouthLas tradiciones de Japón, ocupan también un papel trascendente en esta novela. Hojas en blanco y negro, que el autor se encarga de colorear con detalles pintorescos de la vida cotidiana. Descubrimos también, la complejidad de un árbol genealógico que crece con el paso de los años. Nunca llegamos a verlo completo, pero tenemos la posibilidad de subirnos a alguna de sus ramas, y desde allí tener cierto panorama de la vida del protagonista. Pequeños momentos, que quizás en ese instante adquieren notas intrascendentes, pero que con la maravillosa pluma del autor, se convierten en complejos elementos, los necesarios para completar el relato y darnos la posibilidad de entender un poco más de que se trata. La descripción de un juguete de la infancia, el cabello de una elegante señora, la entrada de un antiguo templo, el sabor de una fruta.

Nos invita con sonidos, pequeñas melodías nacidas de un músico lejano. Ecos de dolor cuando transitamos los últimos estertores de la guerra que casi destruye a todo Japón, y las vivencias de este joven que cada vez un poco más maduro, advierte las miserias de la humanidad, y como cada uno de nosotros somos parte de ese tenebroso espectáculo.

Amor. Palabra que en este contexto admite una multiplicidad de significados. Descubrimos con el protagonista muchas de sus facetas. El amor primigenio, el del núcleo familiar que intenta protegernos cuando niños comenzamos a enfrentarnos al mundo. El amor infantil, el que sentimos por aquellas cosas que nos sorprenden y en nuestra inocencia descubrimos. La confusión del amor con el primer deseo sexual; el laberinto de pasiones que comenzamos a atravesar cuando los sentidos se potencian. El desencanto del amor frente al ser rechazados. Las sombras de ese sentimiento, el rincón más oscuro del alma, el que nos sumerge en una infinita tristeza. El Amor Sol, ese cálido que nos reconforta y nos saca del pozo. El amor de un amigo, y el miedo frente a la pérdida de todo aquello que se quiere.

Más allá de que no se trate de una novela extensa, sus páginas resultan suficientes para constituir un pequeño ensayo sobre la condición humana, con sus matices, miserias y asechanzas. Encontramos en cada párrafo alguna frase que nos abre la cabeza y nos invita a pensar de manera diferente, y reflexionar sobre el lugar que ocupamos en el mundo. Confieso que preferí leerla en las ultimas horas del día, cuando la noche ya instalada me brindaba el ambiente ideal para disfrutar de cada una de esas líneas.

Como escribí anteriormente, prefiero permanecer en silencio respecto a la identidad del autor. “Confesiones de una mascara” es el titulo, y si el autor así quizo, la mascara seguirá en su lugar, ocultando aquello que tiene que mantenerse así. De todas formas, es imposible ignorar la notoriedad de quien lo escribió, ya que se trata de un personaje fundamental en la literatura japonesa moderna, y su vida misma, constituye una obra para abarcar en infinidad de novelas. No obstante, más adelante me ocupare de este personaje, y juntos descubriremos pequeños acontecimientos en su vida, y algo más de su obra.

Kokuhaku PortadaDonde podemos encontrar la novela ? Por tratarse de un clásico (fue publicada en 1948) en cualquier librería medianamente grande se puede hallar este libro (hay varias ediciones y traducciones). Los invito a que pasen por mi rincón en FB  (Hiroshi – XP), donde publicaré la dirección en la que lo pueden conseguir en castellano. Creo que es una novela que merece ser leída, dedicarle su tiempo pese a su corta extensión, sumergirse en ella, y poner todos los sentidos a su disposición. Es dura, y de momentos adquiere notas de tragedia, pero esa intensidad nos hace crecer, y después de leerla, aprenderemos mucho más de lo que creíamos. La honestidad del autor es apabullante, y en virtud de eso tenemos que ser agradecidos de que haya compartido de manera tan sublime su experiencia y paso por este mundo. Es un libro al que le tengo mucho cariño, y es por eso que con ustedes lo comparto. Espero que al igual que yo, puedan admirar lo sublime de este pequeño relato.




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