[CRÍTICA ANIME] Kokoro ga Sakebitagatterunda: La voz del corazón.

El pecado más atroz en este mundo es herir a otros con tus palabras.

Tatsuyuki Nagai, el mismo director que nos entregó Anohana, estrenó en el 2015 este filme sobre una niña llamada Jun, quien por hablar demasiado provoca el divorcio de sus padres y es hechizada por un hada para que no vuelva a hablar.

Con esta maldición sobre ella, Jun crece y ahora está en preparatoria. Su vida ha sido llevadera hasta el momento en que su profesor la elige para formar un comité de ayuda a la comunidad junto a otros tres compañeros, y para colmo, ahora debe participar en un musical.

¿Cómo se supone que lo haga si ni siquiera puede hablar?

The Anthem of the Heart, es una de esas películas que se pierde entre todo el inmenso catalogo que nos entrega los estudios de anime cada año, pero que se encarga de moverle el corazón a todo aquel que por curiosidad la encuentre.

Jun es una chica que durante años ha cargado la culpa del divorcio de sus padres, y ahora por fin, parece encontrar la oportunidad de expresar lo que siente su corazón a través de las canciones que escribe junto con Takumi, otro de los miembros del comité.

Aunque tal vez un musical no suene muy atractivo cuando lo escuchas, este encaja perfectamente en la historia, ya que las canciones nos narran un cuento mágico que describe al a perfección los sentimientos de nuestra protagonista.

Al ser una película no hay mucho tiempo para mostrar tantas canciones, pero las que escuchamos son bastante buenas, con un estilo narrativo, y usando como base algunas canciones clásicas. la seiyu que interpreta a Jun, Inori Minase tiene una hermosa voz.

Los personajes, aunque al principio parecen algo simplones, van evolucionando favorablemente durante la película, hasta llegar a sorprenderte. Cada uno tiene un peso significativo.

Hablando sobre la animación, la calidad es tolerable aunque pudieron esforzarse un poco más. Los diseños de los protagonistas son bastante sencillos.

Al estar clasificada en el género romance, el espectador comienza a imaginarse desde la primera media hora, como terminarán las cosas, pero poco a poco nos damos cuenta que la historia no parece estar tomando el rumbo que creíamos y justo en los últimos minutos, un final diferente viene a cerrar la historia, pero no por eso, un mal final, al contrario, se agradece que poco a poco se vayan rompiendo los moldes del shoujo.

Y así, con un final inesperado, Kokoro ga Sakebitagatterunda se gana un lugar en la lista de películas que podríamos ver una y otra vez.




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