Ingenio Japones, algunas lecciones de vida

 

 

Primero que nada, les agradezco la calidad recibida que me dieron con mi primer post sobre un ligera introducción a la Filosofía oriental. Gracias por los comentarios, me han llenado de tanta energía positiva, muchas gracias. >.<

En México acaba de terminar la época de graduaciones escolares, e ir a varias me trajo a la mente un poco de inspiración para esta entrada. Nuevamente usaré un relato para abrir la entrada.

 “Había un bosque muy hermoso, donde vivían muchos animalitos. De repente, este bosque se empieza a incendiar y todos los animalitos empiezan a huir. Sin embargo, un gorrioncito se queda allí: va al río, moja sus alitas, vuela sobre las llamas del incendio y deja que una o dos gotitas de agua, tratando de apagar el incendio. Pasa un animalito y le grita: ¡gorrioncito no seas tonto!, ¡huye como todos!… ¿no ves que te vas a quemar ?…

Y el gorrioncito se voltea y le dice: ¡No!, este bosque me ha dado todo, familia, alimento, amigos; pero por sobre todo felicidad… y no me importa morirme, por simple lealtad voy a tratar de salvar a mi bosque.

 Y así; va al río, moja sus alitas, vuela sobre las llamas del incendio y deja que una o dos gotitas de agua vuelvan a caer sobre el incendio.

 

El relato que comencé arriba es la forma en la que termina sus conferencias el señor de Carlos Kasuga presidente de Yakult México, una empresa que adquiere calidad y prestigio a través de su gente. A mi perecer me pareció apropiado iniciar de esta manera. La platica se titula “Calidad y Competitividad al estilo Japonés”.

Kasuga-san siempre se presenta así: “Soy hijo de inmigrantes japoneses que en los años treinta tuvieron la gran visión de escoger esta tierra. Soy de fabricación japonesa, pero orgullosamente hecho en México , lo cual desde el primer segundo tuvo mi atención. Y agrega: “Esto me dio la gran oportunidad de vivir en un hogar japonés, con idioma, costumbres y tradiciones japonesas y desarrollarme en el medio nacional mexicano”. Quien mejor que alguien que ha visto los dos “mundos” para enseñarnos un poco de ambas culturas y las mejor forma de hacer una.

Con su claro español a la mexicana, durante casi hora y media sostiene que para tener una empresa de calidad, una familia de calidad, una institución de calidad, primero la persona tiene que comprometerse con uno mismo y con su gente y así ir formando “hombres de calidad”.

Durante toda la plática hace énfasis en la educación, pero no de esa que hace que te aprendas las tablas de multiplicar o todas las fechas importantes de tu país, sino a una educación que es fundamental para crear buenos ciudadanos, la educación formativa. Esa que va creando los hábitos para, las costumbres que no se pierden con el paso del tiempo, que se hacen tan indispensables  para poner en práctica como atarte las agujetas al ponerte los zapatos.

Honestamente no hubo un momento en el que me aburriera, escuchar todos los ejemplos que utiliza para demostrar como el ambiente en el que un niño se desarrolla, tiene mucho que ver con la clase de persona que será en un futuro. Uno que no podre olvidar jamás tiene que ver con lo que él define como “El buen ser”, donde menciona lo fundamental que es el respeto, ese que dice que tus derechos terminan cuando el de los otros comienzan: “Si no es tuyo debe ser de alguien… por ejemplo: si este anillo te lo encontraste y no es tuyo debe ser de alguien, ¡entonces devuélvelo! … si te encuentras una billetera y no es tuyo debe ser de alguien… si te encuentras en una fiesta a una señora y no es tuya, debe ser de alguien…”

 

Varios ejemplos de la forma de vida en Japón son abordados sobre este punto haciendo comparaciones atinadas con situaciones que ningún mexicano podría negar.

Tres puntos más son los protagonistas de la conferencia, “El bien hacer” el cual cito:“Todo lo que hagas, hazlo bien… si te vas a levantar hazlo bien, si te vas a vestir hazlo bien, si te vas a despedir de tu familia hazlo como si fuera el último saludo… es hacer las cosas bien”. Las personas que dan más de lo que reciben, a su familia, a sus hijos, a sus trabajadores, a sus empleados, a su sociedad, van a llegar al tercer paso: el bien estar”.

 

¿Seguro que lo hiciste tan bien como querías?

 

La imagen anterior me lleva a abordar su siguiente punto, “El Bien estar”: “Este paso es sinónimo de felicidad, porque diste lo mejor de ti a toda la gente con la que tuviste la fortuna de tratar en el día de hoy”. Siguiendo los tres pasos: bien ser, bien hacer y bien estar… tarde o temprano nos llevarán al “bien tener”.

 Como último punto está el “El Bien tener”: “Recuerden: no busquen tener el bien tener rápido y fácil sin hacerlo bien y mucho menos sin sentirlo bien. El bien tener es el resultado de desarrollar los tres pasos anteriores: el bien ser, bien hacer y bien estar”.

 Todos estos puntos son tratados con un poco de ingenio asiático-mexicano, no te puedes perder esta conferencia. Donde además hablo de cosas basicas para cualquier ser humano, contunuo con mi resumen:

  • EDUCACIÓN: “Mi padre me enseñó: si quieres riqueza para ti y para toda tu gente que te rodea, siembra en ellos educación. En Latinoamérica nos preocupamos solamente por la educación del conocimiento y por las calificaciones. Lo que nos hace falta es una educación formativa, es decir una educación de valores. La que inicia en casa”.
  • LIMPIEZA: “Otro de los problemas es la falta de la higiene, de la limpieza. Debemos enseñar a la niñez, a nuestra gente, a nuestros empleados, a nuestros trabajadores, que la virtud más noble que tiene el ser humano es la limpieza. Es muy común ver a empresarios, ejecutivos, directores, jefes que tienen baños privados, espejos relucientes, jabones perfumados, toallas blancas… mientras el baño del trabajador es un verdadero cochinero… ¿Ustedes creen que el trabajador no tiene dignidad ?… ¿no tiene sentimiento ni orgullo?… es así que al ver esta diferencia, el trabajador no se llega a poner verdaderamente la camiseta de su empresa”. 
La limpieza no debe ser un castigo como se ve en muchos lugares de México, un niño se porta mal y lo ponen a barrer o a recoger basura como castigo, mientras que, parte de lo que Kasuga-san ha hecho por México (junto con otros empresarios que se llaman a si mismos “Nikkes”, hijos de padres inmigrantes japoneses) fue crear una escuela, la cual lleva por nombre “Liceo Mexicano Japones” donde incluso los hijos de algunos precedentes mexicanos han estudiado. Algo curioso, es que el liceo japones no tiene personal de aseo, ya que como buena escuela con fundamentos y educación formativa japonesa, son los mismo alumnos los que realizan a limpieza de su institución, ¿por qué?, por que la limpieza es una valor, no un castigo.

Honores a ambas banderas, con ambas escoltas con variedad culturar, pues son tanto mexicanos como japoneses. Liceo Mexicano Japones

 

  • BUEN EJEMPLO: “El buen jefe, buen director, buen empresario debe ser el primero en llegar y el último en irse… el ejemplo arrasa, el ejemplo causa admiración, el ejemplo es lo que crea la disciplina de un pueblo, de una empresa, de una nación… el buen ejemplo”.
  • VALORES: “En Latinoamérica con su gente se puede, siempre que le des educación formativa. Para qué quieres en tu empresa un contador, un ingeniero, un licenciado con dos maestrías, si no es honesto, si no es puntual, si no sabe trabajar en equipo, mientras más años lo tengas en la empresa más daño te va a ocasionar. Los valores no tienen precio”.
  • RESPONSABILIDAD Y ESFUERZO: Si quieren ser libre, si quieren volar alto, y si quieren triunfar en la vida… van a tener que develarse muchas noches, sacrificar muchos fines de semana, esforzarse”.
  • DAR MÁS DE LO QUE RECIBES: El triunfador en esta vida, tarde o temprano siempre será el que da y no, el que pide. Por eso podemos decir: el que cumple sus obligaciones y da más de lo que puede, convierte su mundo en un paraíso; el que sólo pide y sólo exige, convierte su mundo en un infierno. Y Siempre hay que tener en cuenta de hacer las cosas con el kimochi, o sea con el sentimiento, con el corazón”.

 

 

¿Qué paso con el gorrioncito y con el bosque?… no desesperen, Kasuga-san cierra con este cuento que su padre una vez le dijo para sacar de el una necesaria lección para todos nosotros.

“Ante esta actitud, los dioses se compadecen de él y deja caer una fuerte tormenta y el incendio felizmente se apaga. Y este bosque vuelve a reverdecer y florecer. Todos los animalitos regresan y vuelven a ser felices, más felices de lo que eran.

Tal vez su país (tú país) esté en un incendio económico, social y político. Pero por favor les pido a todos y a cada uno de ustedes, que sean como ese gorrioncito y que todos los días dejen caer una o dos gotitas de sudor, de trabajo y de estudio… y si así lo hacen, México (el mundo) se los agradecerá y Dios los bendecirá”.

 

Si das, tal vez nunca te enteres, pero alguien lo agradece.

 

Aquí no logró ni capturar ni la esencia total de esta conferencia, hay muchos puntos ni siquiera los llego a tocar, pues resumirla me llevaría mucho tiempo y espacio, lo cual seguro terminaría por aburrirlos (si es que no lo están aun n_n), pero, si eres de los que en verdad buscan esa manera de participar, aunque sea un poquito, estoy segura que te llevaras muchos puntos positivos de aquí.

Me di cuenta de que Kasuga-san no pretendía decir que Japón es mejor que México o que cualquier otro país de Latinoamérica, sino que en Japón logró ver dónde estaba el punto que debía ser fuerte para convertirse en la potencia que es hoy, la educación. No… es verdad, Japón no es mejor que ningún país en el mundo, también tiene muchas fallas, pues sus ciudadanos, al final de día son individuos únicos, además,  la grandeza de un país esta en su gente, y gente buena hay en todas partes, nada tiene que ver tu nacionalidad, pero con todos esos logros, ¿no vale al menos analizar su ejemplo? Yo creo que sí. ¿Tú qué dices?… ¿La vas a escuchar?…

Tal vez digas que ya no puedes cambiar, y tienes razón,  los viejos hábitos son muy dificiles de arregalr, pero al menos el intento se puede hacer, o si tienes hijos, o piensas tenerlos, ¿no te gustaría ver en ellos a buenos ciudadanos, a buenos seres humanos?, simempre se esta a tiempo de cambiar, justo hora es el mejor momento.

¿Qué como hacerlo?  Esto lo retomo en otra próxima entrada, porque por ahora  en serio, en verdad me gustaría que te dieras un tiempo para ver el vídeo que dejo, no es necesario que lo veas, puedes dejarlo correr con el audio y recostarte un rato, seguir trabajando en la computadora, lo que sea que tengas que hacer pero escuchando, cada punto es maravilloso, yo la veo cada vez que necesito recordar que puedo ser mejor.

 

Y antes de irme, y yéndome hasta China (que cosas… hablo de pensamiento japonés y les traigo un dicho de China… es que la sabiduría esta en todos lados) que este aplica muy bien a lo que Kasuga-san trata de enseñarnos.

 

“Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa”




A %d blogueros les gusta esto: