Japón: Desarrollan una revolucionaria técnica de rejuvenecimiento facial

La búsqueda de la belleza (o persecución, según el grado de urgencia) ha sido desde tiempos inmemoriales una de las mayores preocupaciones del ser humano, independientemente de su formación cultural, pertenencia religiosa o lugar de nacimiento. A través de siglos y siglos se han hecho importantes avances en el cuidado de la estética, creando en el siglo XX todo un mercado para los nuevos productos vinculados a este fin. Cada nuevo descubrimiento se traduce en una renovada ola de promesas y junto con ellas la pertinente campaña publicitaria logra traer la esperanza a aquellos rostros en los que el paso del tiempo ya ha dejado sus marcas.

La semana pasada una compañía cosmética afincada en Japón hizo un anunció que de confirmarse se convertiría casi en una solución mágica para el envejecimiento de la piel. Según se informó, se logró “quitar 30 años de envejecimiento” de la cara de un hombre de 67 años mediante el uso de una innovadora tecnología. La técnica en cuestión se vale de células modificadas mediante el procedimiento IPS (Induced Pluripoten Stem). Estas células se obtienen a partir de células madres adultas que tienen el potencial para convertirse en distintos tipos de tejido, entre ellos el epitelial. Independientemente de que el desarrollo de esta técnica está más vinculado a los avances en medicina y cuidado de la salud, los eventuales usos en estética y cosmética están siendo cada vez mas explorados. Mediante la modificación del ADN de estas células especiales se logra aislar a los factores de envejecimiento y conseguir así un tejido menos permeable al paso del tiempo.

Células Madres IPS

Aunque las células IPS fueron descubiertas solo hace 8 años , la cosmética Kose había estado recolectando muestras de piel de este hombre desde el año 1980, utilizando las mismas para estudiar el envejecimiento del tejido epitelial. Aunando esfuerzos con investigadores de la Universidad de Kyoto, reprodujeron células nuevas a partir de esas muestras históricas logrando un tejido similar al que el hombre poseía a sus 36 años.

Pese a que aun se encuentran en plena investigación, Kose manifestó su interés en seguir estudiando esta tecnología y eventualmente desarrollar una línea de productos hechos a medida de las necesidades del consumidor. La compañía revelará más detalles sobre este importante avance en el transcurso de esta semana, cuando se celebre en Paris el encuentro anual de la Federación Internacional de Sociedades de Química Cosmética. Como ocurre frente a este tipo de descubrimientos, están aquellos que ponen en duda la veracidad y efectividad de la técnica, mientras que otro grupo ya espera ansioso el desarrollo comercial de los cosméticos en cuestión. Todavía faltan algunas décadas para que comience a preocuparme por las arrugas, pero siempre es válido un consejo fundado en tres pilares bien simples: alimentación sana, actividad deportiva y la sonrisa siempre a flor de piel.

Fuente: en.RocketNews24.com / hiroshi@xiahpop.com




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