Japón: Preguntas discriminatorias en entrevistas laborales

Las entrevistas laborales suelen ser una experiencia tortuosa incluso para aquellos que a lo largo de los años han adquirido cierto training al respecto. El hecho de ser puestos bajo una lupa y analizados hasta en los más mínimos detalles por un desconocido, sin saber siquiera si vamos a acceder al empleo, lejos está de ser cómodo y grato. Las leyes laborales han demostrado ser poco eficaces al momento de regular lo que sucede en las oficinas una vez que el jefe de Recursos Humanos cierra la puerta, y generalmente han sido otro tipo de organismos estatales los que han puesto el foco sobre este aspecto, intentando limitar los abusos del futuro empleador, particularmente en lo que respecta a la vida privada de los ocasionales entrevistados.

El mercado laboral de Japón no es la excepción; de hecho sabemos que la competencia voraz es una de las características que lo definen frente a otros del mundo. Los jóvenes, luego de terminar sus estudios universitarios, se someten a arduos procesos de selección que generalmente concluyen en nada, generando en ellos un desgaste emocional y un cuadro de stress que trae serias consecuencias a futuro. La Federación de Organizaciones Económicas ha puesto el ojo en ello, y redobló sus esfuerzos para lograr que algunas preguntas incomodas sean suprimidas en las entrevistas laborales. Hagamos un repaso de ellas y veamos que tanto distan de la realidad en nuestros países:

1 – ¿Dónde queda la casa de tus padres? ¿Cuál es tu residencia permanente?

En principio esta parece una pregunta común y corriente, pero encierra un objetivo que ha sido juzgado por muchos como discriminador. En este sentido el término Burakumin es clave. Esta palabra, con raices en la época feudal, es utilizada para describir a esa parte de la población que se encuentra en los escalones inferiores de la escala social y generalmente están vinculados a empleos poco gratos. Pese a que el concepto deviene anacrónico y absolutamente discriminatorio, son muchos los empleadores que toman en cuenta la situación social de los padres del candidato a la hora de tomar una decisión. Con las nuevas regulaciones, este tipo de preguntas pasará a la historia.

2 – ¿Dónde trabajan tus padres? ¿Qué nivel de educación han recibido?

Esta pregunta se vincula directamente con la anterior, y si hablamos de un acceso equitativo a los empleos, deviene en injusta y arbitraria. Independientemente de que exista una relación entre el nivel de vida de los padres y sus hijos, lejos está de traer luz sobre la idoneidad del candidato para el empleo al que pretende acceder.

3 – ¿Cuántas veces al mes comes afuera?

En este caso la pregunta tiende a ilustrar a quien está haciendo la entrevista sobre el nivel de vida del entrevistado, su comportamiento social y el uso que hace de su tiempo libre. Está claro que el status económico del candidato no se relaciona directamente con sus habilidades para el puesto de trabajo que pretende.

4 – ¿A qué partido político apoyas? ¿Cuál es tu libro favorito?

Si las otras preguntas resultaban un tanto polémicas, estas dos definitivamente pasan la línea. Generalmente estas cuestiones integran la charla previa a la entrevista y se utilizan para “romper el hielo”, pero no sabemos el uso que los empleadores pueden dar a información de este estilo. En definitiva, nuestra afiliación política o escritor preferido no determinarán nuestra labor en el nuevo empleo.

5 – ¿Está en tus planes tener niños pronto?

Esta pregunta es un clásico de las entrevistas laborales y se repite sistemáticamente cuando las candidatas son mujeres. Las compañías temen que decisiones personales de este tipo afecten directamente su productividad, y pese a que sus temores tienen cierto sustento en la realidad, es una cuestión intima que debería quedar fuera del procedimiento de selección. La igualdad de acceso a los empleos ha sido siempre una de las banderas insignes en las luchas de género y la supresión de preguntas de este estilo uno de los objetivos primarios.

Como verán, la mayoría de las preguntas parecen inocentes, pero cuando están vinculadas a una decisión sobre nuestro futuro laboral adoptan un valor que lejos está de ser aleatorio. Por fortuna, como señalamos, muchas de ellas han desaparecido progresivamente de la entrevistas laborales, pero aún queda mucho por recorrer para que el mercado laboral sea cada vez más equitativo, especialmente con quienes pretenden acceder a su primer empleo importante.

Fuente: en.RocketNews24.com / hiroshi@xiahpop.com




A %d blogueros les gusta esto: