Monologo: Un día en la vida de un Otaku


Ya hace algunos ayeres escribí un monólogo sobre ser J-rockero pero ahora quiero saber que piensan ustedes acerca de ser otaku 😀

Como otakus que somos tenemos la “necesidad” de satisfacer de vez en cuando nuestro fanatismo, es por eso que nos vamos a comprar manga, anime, y por que no. al puesto de revistas mas cercano donde ya te conocen por ser clienta quincenal de la revistas niponas (caso conocido). Pero a la hora de comprar, los otakus pasamos por muchas dificultades, tal vez piensen que estoy exagerando, pero para que me crean chequeense esto.

ADVERTENCIA:  ESTE TEXTO ESTA BASADO EN HECHOS REALES. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD NO ES PURA COINCIDENCIA, Y NO SIGNIFICA QUE TE ESTEN ESPIANDO, SIGNIFICA QUE ERES MUY OTAKU.

Para comenzar debo decir que le tengo mucha envidia a los otakus que viven en ciudades donde hay tiendas especializadas ( u.u yo tenia la fortuna de vivir en una pero para mi mala suerte desde que me mude, la mas cercana queda a 3 horas de camino T_T)

Para aquellos pobres otakus que vivimos en un pueblo retirado de la civilización (?) tenemos que vivir de la mano con nuestra mejor amiga la computadora (y díganme si no es cierto) , e ir ahorrando para que una vez que podamos escaparnos del “rancho” podamos hacer un viaje a la capital y una vez allí dar rienda suelta a la fiebre consumista que nos caracteriza. Y claro, la economia de un otaku no es precisamente la mejor, así que puede llevarte un mes entero (o más) para ahorrar.

Y entonces llega un día de esos donde Dios se acuerda de que existes y te da la oportunidad de irte a gastar todos tus ahorros (.-. es frustrante ver como tardas mucho para juntar tanto dinero y te lo gastas en tan poco tiempo). Vas reuniendo los billetes y monedas que tenias ahorrados en el cochinito (al cual le diste sus buenos martillazos para sacarle el “relleno”), y cuando ves que tienes una cantidad considerable, comienzas a planear todo lo que piensas llevarte en tu saqueo a las tiendas (y por supuesto nunca falta que terminas por llevarte alguna cosilla que no estaba planeada).

Te pones de acuerdo con tus amigos, el vecino, los primos, la novia, el novio, etc.  que también son Otakus y se lanzan con todo (es mas hasta carro consiguen y pagan la gasolina con tal de ir). Como siempre es de esperarse se ponen de acuerdo para reunirse a una hora y nunca falta el impuntual que llega una hora mas tarde y el que de plano nunca llego, te esperas horas y horas y como nunca llega deciden partir, si consiguieron el carro les va bien entre comillas  si no… tendrán que probar su resistencia sobrehumana y correr para no perder el autobús. En caso de que consigan llegar a tiempo tendrás te tomarte un litro de agua y secarte con lo que lleves en la mano (nunca falta el pesado que se quiere secar con tu ropa ¬¬),en caso de que llegues tarde tendrás que esperar una hora en la terminal hasta que llegue el próximo. Si lograste conseguir el auto olvídate de la carrera y el litro de agua ahora tienes otro problema ¡El auto es muy pequeño! Y ustedes son demasiados. Pero no le hace, se van como en el auto-sardina (entre mas le quepa mejor).

Después de viajar aplastad@, por fin llegas… a tu destino. Como en el camino hay un montón de tiendas de muchos tipos, y como no falta la fashionista compradora compulsiva y el briago al que se le antoja una chela,  tienes que esperar a que terminen sus respectivas compras y las horas se te hacen eternas…Entonces tu paciencia se convierte en ansiedad y te comes hasta las uñas (no se ustedes pero yo tengo esa mala costumbre u.u) .

Al fin, cuando se les agota el dinero se acuerdan del verdadero objetivo del viaje y deciden seguir el camino sin escalas. Cuando al fin llegas a la tienda te topas con la agradable sorpresa (y esto es sarcasmo) de que la tienda acaba de cerrar,y tu cabeza gira hacia tus amigos quienes se espantan con la cara de chucky que tienes. La primera idea que te pasa por la cabeza es hacerles un chidori y mandarlos al digimundo (esto es una grosería muy friki XD). Una vez que tu mente aterriza recuerdas que hay otra tienda al otro lado de la ciudad TwT , preparas tus pies para la larga caminata, que se convierte en carrera cuando se te ocurre mirar el reloj, y te das cuenta de que si no corres como Rock Lee no vas a poder echarle una buena ojeada a la tienda y tendrás que conformarte con un par de cosillas.

Cuando llegas (¡por fin!) y ves que la tienda esta abierta, y que tienes tiempo suficiente para papalotear en ella, lo primero que sientes es escuchar una música celestial de campanitas desbordando felicidad, a la vez que escuchas una voz ansiosa proveniente de tus bolsillos que te grita en los oídos: GÁSTAME!! (en otras circunstancias, esa vocecita llamada sentido común se habría preguntado si no habría que ir al médico, bien para revisarte los oidos, o para revisar la mente, no sea que te hayas vuelto esquizofrenico). Pero cuando  el fanatismo otaku esta de por medio, todo pensamiento lógico y razonable se vuelve nada. Y en ese maravilloso momento en que tu pie pisa el suelo de la tienda, y te ves rodeada de tus mas oscuros deseos, tienes la sensación de haber muerto y estar en el paraíso.

Entonces te sale el instinto otaku que llevas dentro y arrasas con todo lo que te puedas llevan de la tienda. Descubres que tienen tu manga favorito y buscas a ver si encuentras el tomo que te falta, como son muchos animes decides preguntarle al vendedor y tu recibes como respuesta:

-Se nos ha agotado, lo siento. Vuelve dentro de una semana que para entonces ya nos lo habrán traído.

Y entonces te preguntas que habrás hecho para merecerte tanta desgracia. Por suerte encuentras otras cosas de interés y te olvidas del asunto del manga. Piensas en comprar esa serie de anime de la cual no pudiste ver el final, pero cuando vas a buscarla te encuentras con la película que tanto has querido ve. Y aunque la voz de la razón te diga que es mucho dinero el que has gastado, vas y te la compras y dejas con un infarto a tu pobre bolsillo.

Cuando llegas a pagar descubres que ¡oh desilusión!  no te alcanza el dinero y con todo el dolor del corazón tendrás que dejar algo T_T. Tras una difícil decisión dejas algunas cosas lamentándote no haber nacido millonaria…

Cuando terminas tus compras y vas camino a tu casa crees escuchar la voz de tu conciencia (que por cierto la voz se parece a la de tus papás) diciendo: ¿CUANTO DINERO TE HAS GASTADO? o_o. Pero al final del día lo que importa es que pudiste comprar y que, a pesar de tu odisea, te vas con una enorme sonrisa de regreso a casa 🙂

Y esto se da muy seguido .-.

MORALEJA:  ¡Qué difícil es ser Otaku! u.u

                                                                                                                        Sayonara

                                                                                                                    S@g@rymon *.*


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One thought on “Monologo: Un día en la vida de un Otaku

  1. jorge

    ME HA GUSTADO MUCHO LO VOY A UTILIZAR EN CLASE
    YA TE CONTARE Y TE DARÉ CRÉDITO A TI. NO ME GUSTA PLAGIAR

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