Natsu & Jin: Minorías sexuales en Japón

Cuando los novios cortaron la torta de la boda, el pequeño grupo de invitados que se encontraba en el lugar aplaudió acaloradamente, no solo para celebrar ese importante día en la vida de la pareja, sino por el respeto a todas las dificultades a las que se debieron sobreponer para llegar a ese momento. Sin embargo, esta boda celebrada en Tokio contaba con la ausencia de cuatro personas muy importantes para la pareja: sus padres.

Esperamos a tener una fiesta de boda hasta que pasamos los 30, pero ese tiempo no fue suficiente para que nuestros padres entendieran nuestra situación. Dijo Jin,  de 35 años. Jin y su novia Natsu, de 36 años de edad, son lesbianas que afirman simplemente querer ser tratadas como personas “normales”.

Este es tan solo un testimonio de los tantos que sirven para ilustrar la situación de las minorías sexuales en Japón. En este artículo intentaremos brindar un brevísimo panorama sobre la situación del colectivo LGBT en ese país, apenas una incursión en un tema complejo y que sin dudas reviste diversas opiniones y muchos matices, más aun en una sociedad en la que las tradiciones todavía juegan un papel fundamental.

En las leyes civiles de Japón no se hace ninguna mención a la protección contra la discriminación basada en la orientación sexual. De igual manera, los matrimonios entre personas del mismo sexo no están permitidos por las leyes familiares de ese país. Pese a eso, el gobierno promulgó en el año 2004 una ley que permite a las personas con “trastornos” de identidad de genero, cambiar el sexo que figura en los registros públicos. Más allá de que no exista una norma de carácter nacional, muchos gobiernos locales han adoptado ordenanzas para proteger a las personas homosexuales y transexuales, incluido el gobierno metropolitano de Tokio, que prohíbe la discriminación en el empleo basada en la identidad sexual. Sabemos que pese a que no sea un cambio significativo, es un progreso y el indicio de un cambio que poco a poco se va extendiendo en diversos ámbitos.

El camino en la aceptación social de las minorías sexuales es lento. Los grupos de apoyo a la comunidad gay saben que los cambios en las percepciones de la sociedad japonesa no se producirán por arte de magia durante la noche. Preferimos abrirnos a la comunidad, poco a poco, y dejar de encerrarnos en un caparazón afirma Gon Matsunaka, de 36 años, quien dirige una organización sin fines de lucro que promueve estilos de vida saludables y campañas de concientización sobre este tema.

Natsu y Jin sostienen que su vida de casadas es pacifica, pero lamentan profundamente no ser aceptados por la sociedad, ni reconocidos como parejas. Quizás lo mas doloroso para ellos es que muchas personas que conocen se alejan debido a su preferencia. Natsu es empleada de gobierno a tiempo parcial y Jin se desempeña como trabajadora social. Se conocieron hace ya más de 8 años y desde el primer momento sabían que iban a estar juntas por mucho tiempo.

Desde el inicio de los planes para su boda, ya se encontraron con pequeños obstáculos a causa de la discriminación. Incluso después de haber hecho el deposito en virtud de un acuerdo provisional para celebrar la boda, el encargado de la organización se negó a dar curso a la solicitud luego de enterarse de la condición de la pareja. Luego de un mes  de idas y vueltas, pudieron lograr su objetivo, pero todavía quedaba la situación con sus padres.

Antes de la boda, Jin le contó su historia a su madre. Ella aceptó el hecho, y agregó: Se que has estado sufriendo mucho. Pese a la aceptación, ella le dijo que no podía asistir a la boda. Sabemos que no podes contarle a tu padre conservador acerca de esto; sería imposible para mi asistir sola a ese evento tan importante. Por otro lado, Natsu tuvo esta charla con su madre a la edad de 18 años y años después le habló de su relación con Jin. De nuevo, el padre era quien se interponía en sus deseos. Siempre que ella intentaba tener una conversación al respecto con su padre, el contestaba: No quiero oír hablar de eso

Hay lugares que intentan esparcir aires de libertad acerca de las diferentes elecciones sexuales a lo largo de todo el territorio japonés. “Colorful Cafe”, que es manejado por la organización “Good Agin Yells”, promueve el intercambio de experiencias entre los residentes y el colectivo gay, bisexual y transgenero de Hayama, prefectura de Kanagawa, y ya lleva dos años de considerable éxito.

Matsunaka, quien está a cargo del proyecto, pretende que los clientes que asisten al lugar pierdan sus prejuicios, conozcan la realidad de las minorías y dejen de lado las diferencias. En la primavera de este año, el café comenzó con “Welcome Cafe Project”, uniéndose a 15 restaurantes y cafés en Tokio, Kanagawa, Yamanashi y Kioto. El objetivo principal del proyecto es el de incrementar el numero de lugares “gay friendly” en todo el país.

Otro evento orientado en ese sentido es el Festival Internacional de Cine Gay de Tokio, el más grande de Asia, celebrado en el Spiral Hall el pasado 17 de septiembre. El festival, ya en su 21º edición, intentó promover la aceptación de las minorías sexuales proyectando películas que puedan ser disfrutadas por personas que no tienen ningún tipo de contacto con la temática. Espero que el publico disfrute de la atmosfera del festival, que atrae a variedad de personas, no necesariamente vinculadas a las minorías sexuales afirmó Hideki Miyazawa, un representante del comité organizador.

Esto es tan solo una pequeña muestra, una fotografía apenas imperceptible de este proceso de apertura y concientización. Tengo la fortuna de vivir en un país en el que este tipo de debates se dieron hace algunos años, y los niños que hoy nacen pueden crecer en un clima de tolerancia y respeto por las elecciones del otro. Sin embargo, no es casualidad, ni obra de una sola persona, sino que representa el esfuerzo de miles de anónimos que a lo largo de décadas lucharon por sus derechos y por lo de los demás. La aceptación por el común de la sociedad es fundamental en este sentido, y es la llave que abre las puertas de la tolerancia. Desde Xiahpop, y creo que todo el staff sostiene esta posición, estamos a favor de este tipo de movimientos y de la construcción de una sociedad más tolerante e igualitaria. Cada uno de nosotros, desde el pequeño lugar que ocupamos en el mundo podemos contribuir a generar espacios de reflexión y concientización. Sus comentarios suelen ser muy enriquecedores, asi que espero que esta no sea la excepción. Hasta la próxima.

Via: The Asahi Shimbun




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