Shirakawa-go: Un pueblito de ensueño

El fin de semana está cerca y las salidas al aire libre se convierten en una excelente alternativa para interrumpir la rutina impuesta por el frenesí de la vida urbana, el trabajo y las exigencias del estudio. Los invito en esta oportunidad a recorrer un bucólico pueblito de Japón; donde el tiempo se detuvo y los aspectos más tradicionales de la cultura nipona conviven con un entorno alpino, casi salido de un cuento.

El distrito de Shirakawa-Go, ubicado en la Prefectura de Gifu, está lo suficientemente cerca de Tokio y Osaka como para convertirlo en la escapada ideal para un fin de semana campestre, o una excursión pintoresca para los extranjeros que están dando vuelta por las grandes metrópolis del país. Más allá de esa cercanía, al entrar en este pueblo el ambiente con el que nos encontramos nos sobrecoge y transporta a un mundo completamente diferente.

Shirakawa-Go - Paisaje

Shirakawa-Go - Houses

El área alrededor de Shirakawa-go no está lo suficientemente desarrollada como para justificar una estación ferroviaria. Por ese motivo, aquellos que no disponen de movilidad propia deben recurrir a la estación ferroviaria más cercana, Takayama, y desde allí tomar un bus y emprender un viaje de 50 minutos. No es tan frecuente, pero también hay un bus disponible desde Nagoya, aunque el tiempo de recorrido es mucho mayor, llegando casi a las 3 horas.

En 1995, Shirakawa-go fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en reconocimiento por el estilo de vida rural que se desarrolla en el pueblo, que por cierto representa uno de los pocos exponentes que aun quedan en pie, ya que son tradiciones que poco a poco van desapareciendo. La atracción principal de este hermoso lugar son sus construcciones tradicionales. Estas casas, construidas bajo un único estilo arquitectónico denominado “gassho-zukuri” – que significa “manos en posición de oración”-, se destacan precisamente por el particular ángulo de sus techos.

Gassho Zukuri

Puente a Ogimachi

El mayor grupo de viviendas lo encontramos en Ogimachi. Los buses se detienen en una pequeña parada y para entrar a esta villa es necesario cruzar por un puente peatonal, el río que atraviesa el poblado. Volviendo a este singular estilo de construcción, debemos señalar que el objetivo principal de las gassho-zukuri es evitar los acumulamientos de nieve en el techo, pues los inviernos suelen ser muy crudos y las nevadas lo suficientemente copiosas para arruinar una casa mal construida.

Otra de las bondades de este tipo de construcciones es el aislamiento térmico. Durante las estaciones frías, el lugar se calefacciona de manera muy sencilla, mientras que en el típico verano húmedo que asola a Japón, quienes habitan las gassho-zukuri lo pueden hacer con el confort necesario para soportar las altas temperaturas. Y pensar que nosotros, rodeados de cementos, debemos depender de los botoncitos del aire acondicionado.

Gassho Zukuri - Interior

Canal en Ogimachi

El diseño también provee un ambiente propicio para el almacenamiento. No solo es ideal para guardar todos los útiles de trabajo, sino que incluso se utiliza para el cultivo y la cría de gusanos de seda y hasta la fabricación de pólvora casera (los depósitos minerales cercanos tienen mucho que ver con el desarrollo de esta actividad).

Muchas de estas casas están abiertas al público, lo que ofrece una fantástica experiencia para aquellos que quieran conocer los detalles de la vida cotidiana de quienes allí habitan, como así también los canales de irrigación que recorren todo Ogimachi. No es muy común que los turistas pasen la noche en el pueblo, pero quienes quieran hacerlo cuentan con hosterías tradicionales que ofrecen una agradable variedad de servicios acordes al entorno del que hablamos. Quizá lo gastronómico no sea el punto fuerte de este poblado, aunque podemos encontrar algunas curiosidades como el helado de shiso (albahaca japonesa) que conviven perfectamente con las recetas tradicionales de la región.

Templo en Shirakawa-Go

Shirakawa - Nevado

Las imágenes que acompañan esta nota son una invitación inevitable a conocer cada rinconcito de este pueblo. Japón está repleto de lugares que parecen pintados a mano, incluso sacados de una película de Studio Ghibli, y Ogimachi en Shirakawa-go no es la excepción. Si te quedaste con ganas de ver un poco más, date una vuelta por este blog, donde encontraras imagenes igual de simpáticas. Espero que hayan disfrutado de este pequeño paseo.

-Fuente: RocketNews24.com / hiroshi@xiahpop.com




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