The Land of Hope: Sobreviviendo

En Japón hay un director que supo conquistarme desde el primer fotograma; Sion Siono. El año pasado tuve posibilidad de conocer parte de su obra en el festival internacional de cine que se celebra en mi ciudad y quedé realmente encantado. La sensibilidad entendida desde el lado más crudo de la condición humana adquiere características sublimes cuando es bien filmada. El enfoque de este director suele estar siempre a la altura de las circunstancias.

En esta oportunidad, comparto con ustedes algo de “The Land of Hope”( 希望の国), su última película, cuyo estreno está programado para el 20 de Octubre.  Una pareja de ancianos, su único hijo, la mujer de su hijo y una joven pareja, viven pacíficamente en un pequeño pueblito de Japón. De pronto, un tremendo terremoto desencadena el desastre, ocasionando graves incidentes en la planta nuclear cercana al poblado. ¿Les suena? Los habitantes de la zona se ven obligados a evacuar, pero la familia protagonista que vive en una de las granjas se encuentra frente a un dilema en la zona de evacuación. Mientras tanto, la joven Izumi (interpretada por Megumi Kagurazaja) descubre que está embarazada.

Sin dudas esta película es otro ejemplo del tipo de cine que le gusta filmar a Sion Siono. Situaciones limites en las que el ser humano se ve exigido a dar lo mejor de sí para enfrentarse a las calamidades más atroces que el destino pone en el camino. Frente a cada uno de esos obstáculos una posible solución, pero no siempre resulta sencillo encontrar esa pequeña llave. En un momento en el que las protestas en contra de la energía nuclear se multiplican en todo el territorio de Japón, el director logra reflejar –teniendo como antecedente inmediato el incidente de Fukushima– de manera interesante las implicancias que desastres de este estilo tienen en la vida de la gente común.

Encontramos como protagonistas de esta historia a Jun Murakami  y Megumi Kagurazaka (Guilty of Romance) en los roles del hijo y su esposa. Isao Natsuyagi (Onimasa) y Naoko Otani (Mishima) encarnan a la dulce pareja de ancianos.  El casting se completa con Yutaka Shimizu, Hikari Kajiwara y Denden.

El director ya había tenido la oportunidad de explorar este tipo de temáticas en su film anterior, Himizu, película a la que por cierto le debo un comentario, ya que  se convirtió en una de mis preferidas del ultimo año. En ese caso, el escenario post-tsunami era el que daba sentido a la trama, y de nuevo, las pequeñas historias se ocupaban de llenar cada uno de los rincones de la película. Más allá de la crudeza que refleja al realizar ciertas escenas, sus producciones no dejan de ser bellas. Creo que el merito de rescatar pequeños detalles en medio de la tragedia merece toda nuestra atención. En este caso, tenemos la posibilidad de conectarnos a través de la ficción con ese suceso natural que marcó la vida del pueblo japonés y que tanta mella hizo en su cotidianeidad. Sion Siono tiene la costumbre de arrastrarnos por el barro, pero siempre deja un mensaje de esperanza que reconforta.




A %d blogueros les gusta esto: