Tsukimi y el conejo de la luna

La luna es casi tan importante para Japón como el sol de su bandera.
Para ella hay canciones, comidas, leyendas y festivales.


Hace unos días fue el TSUKIMI ( 月見 literalmente ir a ver la luna), un festival que se celebra en la primera luna llena del mes donde empieza el otoño en la que se festeja la llegada de éste, y antiguamente se agradecía la cosecha del arroz. En sus primeros tiempos, esta costumbre se  festejaba solo en la corte imperial, pero con los años se hizo una costumbre de todos los japoneses. Se dice que la luna llena de otoño es especialmente hermosa, y la familia se reúne para contemplar su belleza, comiendo el “tsukimi dango” (月見団子), pequeñas bolas de harina de arroz, y bebiendo sake (酒).

Aunque para nosotros la luna está hecha de queso, para los japoneses allí vive un conejo. El “conejo japonés” está preparando unas bolitas de arroz a golpe de un martillo, de allí vino la receta para los mochi, que se preparan de igual forma (y es muy divertido de ver, la gente se turna para martillar el arroz en las festividades)

Una de las leyendas dice que la Luna se encarnó en el cuerpo de un anciano, que fue pidiendo comida a varios animales. Cada animal fue afreciéndole algo de comer, pero el conejo, como no tenía nada para darle, se ofreció a sí mismo. Entonce el anciano emocionado, se lo llevó a la Luna para que viviera allí para siempre.

Otra de las leyendas que no tiene nada que ver con esta fiesta pero está relacionada con la Luna, es la de Kaguyahime (かぐや姫) que significa “Princesa de la luz”.
La leyenda dice que un día, un anciano cortador de bambú, caminando por el bosque, se encontró con un bambú del cual salía una luz dorada. Al cortarlo, encontró una preciosa niña y le puso el nombre de Kaguyahime. Después de 20 años, Kaguyahime se transformó en una mujer tan hermosa que todos los jóvenes del país querían casarse con ella. Pero ella no podía casarse con nadie, porque era la Princesa de la Luna. Y una noche de luna llena de mediados de otoño, tuvo que regresar a la Luna, dejando a sus ancianos padres con una profunda tristeza. Les parece conocida?

Ahora ya saben que la luna llena no es sólo cuestión de hombres lobos. Sino de sake, conejos y princesas que los castigarán en el nombre de la Luna! 😛

Fuente: unajaponesaenjapon.com

sakuraarg

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